El lanzamiento del metaverso de Meta previsto para este año, que se presentaba como una de las más prometedoras propuestas de la compañía, se ha convertido en una desventura legendaria. Así lo advertía hace unos meses Andrew Bosworth, ejecutivo de la corporación que mencionaba que este año 2025 determinaría si todo este esfuerzo se traduciría en el trabajo de visionarios o por el contrario supondría una desventura legendaria.
Metaverso de Meta
En 2021, Mark Zuckerberg, fundador de Facebook puso en marcha un proceso por el cual la compañía pasaría a llevar el actual nombre de Meta. Este renombre de la corporación fue de la mano con el interés del empresario por la puesta en marcha de su propio metaverso.
Un año después, en 2022, se daba inicio al proyecto Horizon Worlds, el metaverso de realidad virtual creado por Meta que promete ofrecer experiencias sociales a través de su tecnología inmersiva en un mundo virtual en el que puedes trabajar, socializar, jugar, asistir a eventos y crear economías propias a través de gafas de realidad virtual, smartphones o portátiles.
Esta apuesta que pretendía convertir a Meta en una compañía especializada en visores de realidad virtual, apoyándose en la necesidad de forjar conexiones más profundas entre las personas y proporcionar funcionalidades para los entornos profesionales, con la creación de una plataforma digital que prometía la entrada de una nueva era en la que marcas y usuarios se sumergirían en un entorno digital interconectado resultó en una pérdida de inversión millonaria.
Para otro de sus proyectos, Meta Reality Labs, diseñado exclusivamente para centrarse en las tecnologías inmersivas de Meta, este año 2025 se presenta como decisivo a la hora de mostrar que su apuesta por el metaverso es viable y puede generar un impacto profundo en el mundo.
Porque ha fracasado el metaverso
Este nuevo espacio digital proporcionado por el metaverso ha sido calificado como “decepcionante” por algunos expertos que explican que este está lejos de ofrecer una experiencia completamente satisfactoria para los usuarios. Algunas de las razones a las que se debe la indiferencia a la presencia empresarial en el metaverso son:
- Falta de descentralización: la idea del metaverso como un espacio comunitario y descentralizado se ve frustrada por la falta de control por parte de los usuarios, siendo en realidad mundos gestionados por equipos centralizados.
- Interfaces poco amigables: muchos metaversos cuentan con interfaces complicadas y poco intuitivas que hacen que los usuarios abandonen la plataforma rápidamente.
- Poco interés por los inversores: al ser espacios que no proporcionan un modelo de negocio claro muchos de sus posibles inversores se han mostrado desinteresados haciendo que empresas importantes abandonen sus proyectos en el metaverso.
- Limitaciones tecnológicas: los problemas técnicos como la calidad gráfica infantiloide, las propias gafas de realidad virtual aun en evolución, la fluidez de movimiento, los avatares e interacciones poco atractivas provocaron críticas e incluso burlas entre los usuarios.
- Desconfianza hacia los NFTs y economía virtual inestable: la falta de confianza en los NFTs (activos digitales únicos que garantizan la no réplica e intercambio) así como la ausencia de un modelo económico sólido crea recelo entre los empresarios haciendo que un mercado que podría alcanzar grandes cifras, como es el del metaverso, se vea limitado.
- Inexistencia de estándares de interoperabilidad: si se pretende que el metaverso sea realmente un universo digital, este debería permitir la conexión entre distintas plataformas y mundos virtuales. A pesar de esto, cada empresa tiene su propio ecosistema, lo que impide a los usuarios transferir su identidad digital de un entorno a otro, limita la personalización y hace más arriesgadas las inversiones empresariales.
- Problemas éticos y legales: la falta de regulación en el metaverso genera desafíos legales, que van desde el cumplimiento del GDPR (ley de privacidad de datos que regula cómo se recopilan, tratan y transfieren los datos personales) hasta la gestión de transacciones financieras en el espacio virtual lo que crea dudas entre las empresas antes de comprometerse con este entorno.
Futuro del metaverso
El metaverso tiene potencial dentro de sectores como la educación, el entretenimiento o el empresarial, pero enfrenta una serie de limitaciones y desafíos tecnológicos, económicos y sociales. Si Meta no logra adaptar esta tecnología a las nuevas tendencias, como la inteligencia artificial o la descentralización mediante blockchain, el metaverso corre el riesgo de convertirse en una utopía digital para unos pocos.